miércoles, 1 de abril de 2015

China se inspira en Isaac Asimov para diseñar enorme estación de energía solar en el espacio



China ha comenzado a diseñar una colosal estación de energía solar basándose en ideas del genial escritor de ciencia ficción Isaac Asimov.

Se trata de un proyecto a largo plazo, y enormemente ambicioso.Wang Xiji, miembro de la Academia China de Ciencias, de 93 años de edad, ha dedicado más de cinco décadas al estudio de estas tecnologías, y afirma que para ser viable, la estación solar china deberá tener una superficie unos 6.000.000 m2 es decir 12 veces la Plaza Tiananmen de Beijing, o el doble de la superficie del Central Park de Nueva York. Como punto de comparación, la actual estación espacial internacional mide unos 7500 m2 (el tamaño de un estadio de fútbol). Al ser terminada, la estación será tan grande que no sólo será visible desde la Tierra, sino que parecerá una estrella más en nuestro firmamento. 



La estación enviará la energía a la superficie de nuestro planeta mediante microondas o lasers y ésta será captada por un sistema de recolección, almacenamiento y distribución El concepto fue inventado por Asimov, que lo presentó en un cuento de ciencia ficción titulado "Reason" ("Razón") - al que puedes leer entero aquí: Razón, de Asimov, en PDF

Al estar en órbita, una estación solar sería independiente de los caprichos del clima terrestre y de su atmósfera, y esto le permitirá generar energía con un rendimiento 10 veces superior al que podría obtenerse en forma equivalente la superficie. Cuando empiece a funcionar, no solo cumplirá con creces las necesidades energéticas del país entero, sino que además le permitirá independizarse de tecnologías contaminantes como el petróleo o el carbón. Hoy en día, China es la nación que más energía consume, y se encuentra entre los diez países más contaminantes del planeta.


Existen sin duda obstáculos para la ejecución de este plan: en primer lugar, será necesario crear cohetes capaces de llevar a órbita cargas muchísimo más pesadas que las actuales. El peso total de la estación china será de unas 10.000 toneladas. De manera que será necesaria una mejora significativa en la capacidad de transporte de los cohetes antes de siquiera pensar en comenzar el proyecto.  Asimismo, se requerirán paneles solares más eficientes y más livianos que los actuales.  China, sin embargo, está invirtiendo masivamente en estas áreas, y es perfectamente posible avizorar avances en esa dirección en las próximas décadas.  Los científicos chinos planean tener un prototipo operativo en órbita para 2030, y una estación comercialmente viable funcionando para el 2050.

Asimov estaría complacido.

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2 comentarios :

  1. otro punto para Isaac ;-)

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  2. No creo que a ninguna nación le guste que se ponga en órbita un emisor láser/microondas de gran potencia, que podría lanzar su haz hacia un colector... o hacia donde le diera la gana a China.

    Es tecnología de doble uso de manual: es un generador de energía, pero también un ARMA de energía.

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