sábado, 31 de enero de 2015

Utopias, Distopias, Eutopias


El término "Utopia" fue inventado por Santo Tomás Moro: lo utilizó como título para su libro, que describía la sociedad idealizada que habitaba una isla en medio del océano atlántico. Etimológicamente, la palabra procede del griego. Está formada por οὐ ("no") y τόπος ("lugar"); significa, entonces, "no-lugar" o "lugar inexistente" y se la utiliza para referirse a sociedades ficticias; en su uso más común, alude a sociedades futuras o imaginarias que han logrado mejorar aspectos clave de nuestra sociedad contemporánea.


La mayoría de libros que describen utopías, sin embargo, funcionan como advertencias. Describen sociedades "ideales", pero al descorrer el velo inicial de sus logros, aparecen los terribles precios que han pagado para lograr el orden o paz que buscaban. 




Por eso se las describe como distopias

Las más famosas son acaso las siguientes:

-Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
-Brave New World (Un mundo feliz) de Aldous Huxley
-1984 de George Orwell
-Blade Runner, basada en un argumento de Philip K. Dick
-Y la más reciente The Hunger Games

Opuesta a la distopia es la eutopia, literalmente: "buen lugar". La eutopia describe un mundo futuro que es realmente bueno, y en el que los conflictos humanos han sido resueltos con sabiduría, sin pagar precios penosos. No hace falta quizá decir que este género no es muy concurrido, tal vez porque resulta realmente difícil imaginar la ingeniería necesaria para lograr la felicidad humana sin pagar costos enormes. La más feliz que recuerdo es la de Arthur C. Clarke: The Songs of Distant Earth; en castellano: Cánticos de la lejana Tierra




En este libro Clarke describe un futuro en el que la Tierra y el sistema sola han sido destruidos. Naves terrestres han partido antes de esa destrucción final como semillas para colonizar otros planetas.  Una de esas colonias es un planeta-océano llamado Thalassa (en griego: "mar"). Los Thalassianos Viven vidas tranquilas y su felicidad y paz se ve solo alterada cuando arriba una nave que ha dejado la Tierra mucho después que ellos, la Magallanes, con siete tripulantes activos y 900.000 en hibernación. Van en camino a otro planeta habitable, llamado Sagan 2.


Las distopias funcionan como advertencias porque contrastan, implícitamente, a nuestro mundo actual con el que imaginan. Clarke, en este libro, generaliza esa propuesta: compara, en efecto, a dos posibles sociedades - pero la nuestra actual no figura en la ecuación. En lugar de ello, contrasta a la sociedad de Thalassa -satisfecha, estable y algo ingenua- con los bríos y la experiencia más tardía de los viajeros del Magallanes. Y es que la colonia de Thalassa ignora mucho acerca de su historia y los problemas que había en la Tierra, en tanto que la Magallanes lleva consigo conocimientos detallados acerca los conflictos que azotaron la Tierra. El gran dilema que se produce para los tripulantes de Magallanes es: ¿cuánto revelarles a los habitantes de Thalassa acerca de los problemas de sus antecesores? El foco de Clarke no es únicamente nsocial ni político: va mucho más allá. En Cánticos de la lejana Tierra plantea los horizontes de la ciencia y el conocimiento, el rol de la humanidad a nivel cósmico, y el mismo destino del universo.

Aquí vemos el mismo contraste que, creo, suele verse entre la sociología clásica y la antropología: una mirada más amplia, que va más allá de los conflictos obvios procedentes de la industrialización, y pone a la humanidad en su contexto evolutivo, en una escala de miles de millones de años. ¡Tema para un próximo post!






1 comentario :

  1. Logré encontrar entre mis emails , esta nota que había guardado porque el tema de la Felicidad sin dudas me hace suspirar y me encantó tu manera de abordarlo.
    Hubo un siguiente post a este tema y me lo perdí ???

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