martes, 13 de enero de 2015

Las cinco cosas que más lamentamos antes de morir - pesares convertidos en lecciones de vida



La autora de este libro  ("Los 5 arrepentimientos más frecuentes de los que están por morir") es enfermera especializada en cuidados paliativos. Sin duda, cuidar a los que se están yendo, durante los últimos años o meses de su vida, debe ser algo muy duro. Y sin embargo, Bronnie Ware supo convertir esta experiencia en algo edificante y feliz.

Según afirma, la autora comenzó a detectar en sus conversaciones con estos pacientes varios elementos que se repetían. La mayoría de ellos, al enfrentarse con el fin de sus vidas, experimentaban la necesidad de enfrentar, con extrema lucidez, aquello de que se arrepentían.

¿De qué pueden servir estos arrepentimientos? Podríamos pensar que estos pesares, emitidos al final de la vida, no sirven ya para nada. Al fin y al cabo, ya no hay mucho que pueda hacerse a esa altura para rectificar muchos de ellos. A la autora, sin embargo, se le ocurrió compilarlos, para convertir estos pesares repetidos en verdaderas lecciones de vida. Al publicarlas, nos ha hecho un favor a todos... Y es que saber ahora qué es lo que más lamenta la gente cuando llega a la puerta de salida nos puede permitir vivir vidas mas felices y fructíferas cuando aún nos falta mucho, mucho tiempo para eso.

A continuación, el top 5, seguidos de las respectivas lecciones que brindan:

1. “Me hubiera gustado tener el valor para ser fiel a mí mismo, y vivir la vida que yo quería, sin fijarme tanto en lo que los demás esperaban de mi”. Este fue el lamento más recurrente: los sueños sin cumplir, los deseos propios jamás realizados, el hecho de no haberse decidido a tener la vida que hubiéramos querido tener.

2.  "Hubiera preferido no trabajar tanto y tan duro". Muchas personas sienten que han descuidado a su familia y a sus amigos por trabajar demasiado.  El perderse eventos e hitos importantes, tales como nacimientos, casamientos o aniversarios, o no estar para compartir el crecimiento de los hijos, o tiempo con la gente más querida, por pensar siempre en el trabajo es una causa repetida de infelicidad.

3. “Ojalá hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos”. Muchas personas lamentan no haber dicho la palabra justa o dado el abrazo que querían a gente que ya no está. La verguenza o la incapacidad de comunicar emociones suelen ser los principales motivos.

4.-“Me hubiera gustado seguir en contacto con mis amigos”. Muchos pacientes lamentaban el hecho de que habían perdido contacto con gente muy querida y significativa. Las obligaciones del día a día los habían apartado y ya no era posible localizarlos, o algunos ya no vivían. Muchos lamentaban que hubieran pasado décadas desde que habían visto por última vez a amigos muy queridos, porque sus ocupaciones habían obligado a posponer este encuentro, y ya era tarde.

5-"No he sabido ser feliz" Muchas personas no se dan cuenta que no se han ocupado de su propia felicidad. Sencillamente han seguido las condiciones dadas o las obligaciones establecidas sin cuestionarse nunca qué era lo que realmente les hacía bien.

Pues bien, ¿Qué lecciones constructivas podemos extraer de todo esto?


1. SER FIEL A UNO MISMO: Es importantísimo elegir la vida que uno quiere vivir - buscar la propia esencia, y luego decidirse y atreverse a ser el que uno quiere, sin basarse en los mandatos o expectativas de los demás. Aprovechar el tiempo y no dejar que pase sin ir cumpliendo los propios sueños y aspiraciones.



2. PRIORIZAR LOS AFECTOS: Hay que darle prioridad a los vínculos más cercanos, y sin descuidar la responsabilidades, entender que el trabajo no lo es todo. Darle importancia a los afectos por sobre las cosas materiales y el dinero, saber disfrutar del tiempo compartido con buenos amigos y seres queridos, aprender a respetar los tiempos de esparcimiento y ocio.



3. EXPRESAR LO QUE UNO SIENTE: Es importante expresar lo que uno siente, y con esto, aclara la autora, no se refiere solamente a reparar situaciones negativas como pedir perdón o aceptar los errores, sino también a emociones positivas; saber decir "te quiero" o "me hace feliz estar contigo".  





4. VALORAR LA AMISTAD: Las buenas amistades son algo escaso y valioso, y es importante brindarles los tiempos y espacios que necesitan. Conversar con gente que te conoce bien desde hace tiempo es una de las experiencias más enriquecedoras de la vida. El hecho de sentirse entendido y querido por gente afín genera felicidad y plenitud. Es importante organizarse para fomentar los encuentros con amigos y reunirse con ellos con frecuencia aunque más no sea para charlar de la vida. 



5. CONSTRUIR LA PROPIA FELICIDAD: Saber que ser feliz resulta de las elecciones que uno haga y las decisiones que uno tome: la felicidad es una elección y una construcción continua. No es una condición binaria, sino una edificación que uno se ocupa de afianzar día a día con elecciones positivas.



Resumiendo:
-Respetar la esencia y vivir la vida que uno quiere. Ir cumpliendo los propios deseos.
-Darle prioridad a los afectos y las vivencias sobre lo material y lo laboral; no pensar siempre en trabajar y ganar más.
-Expresar las emociones, tanto positivas como negativas.
-Dedicar tiempo a los amigos
-Ocuparse de crear la felicidad que uno desea.



2 comentarios :

  1. Querido Martín, acaba de fallecer un querido amigo y leyendo tu nota doy gracias a Dios por haberle dedicado tiempo.Creo que forma parte del ocuparse de propia felicidad el cuidar a los amigos.
    Gracias por compartir este texto maravilloso.
    Rosanna

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  2. Muy lindo lo que escribiste y muy cierto. El desafío que tenemos mientras estamos en este plano es ponerlos en practica constantemente. Y agregaría uno... el agradecimiento a las personas que nos vamos encontrando en la vida y a las situaciones que atravesamos, sean buenas o no , siempre nos ayudan a crecer.
    Adhiero al comentario anterior,gracias por compartir este texto.

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