jueves, 15 de enero de 2015

Demuelen la casa del célebre escritor Ray Bradbury




Según informa en su blog John Tarpinian, la casa en la que Ray Bradbury pasó los últimos 50 años de su vida, acaba de ser demolida por completo. Aparentemente, fue comprada por un "arquitecto estrella" por la suma de US$1.76 millones.

La residencia de 10265 Cheviot Drive fue puesta en venta tras el fallecimiento del célebre escritor, ocurrido en 2012. Me tomó un tiempo pero aquí encontré el aviso de venta, que contiene varias fotos del interior de la casa.

Uno pensaría que el nuevo dueño -como cualquier persona en su sano juicio- tendría como prioridad respetar la casa de uno de los creadores más brillantes de esta época. Hasta los muros guardaban rastros de su genio: en las fotos pueden verse aún varios estantes de bibliotecas.

Pero nada de esto bastó. En solo medio día, la casa fue arrasada.


"Mientras sacaba fotos" -comenta Tarpinian- "la gente del barrio paseaba con sus perros. Varios se detuvieron a conversar. Una señora que era nueva en la zona no tenía idea de quién había vivido en esa casa. Cuando le expliqué, se alejó llorando. Otro vecino de larga data sabía que se trataba de la casa de Ray Bradbury y estuvimos de acuerdo en que estas cosas no deberían pasar pero el dinero siempre termina imponiéndose. Luego hablé con una pareja joven que no tenía idea de quién era Ray Bradbury... ese fue el encuentro más triste de todos."

Hay varios datos que pueden servir, sin embargo, y siquiera parcialmente, de consuelo:

1. Que esta demolición, por lamentable que sea, parece un homenaje póstumo a varios cuentos de Bradbury. Entre otros, me recuerda particularmente a "Vendrán las lluvias suaves", en el que narra la destrucción de una casa.

2. Que todo el material de la oficina de Bradbury (archivos, papeles y muchos de sus libros) han sido donados al Centro de Estudios Ray Bradbury, ubicado en Indiana, EE.UU., que en este momento está a la búsqueda de donaciones con el fin de recrear la habitación completa de Bradbury tal como se veía en 1960, "cuando éste se encntraba en el cénit de su poder como escritor y visionario"

3. Que sus libros siguen vivos y vigentes como siempre, y siguen llegando año tras año a nuevas generaciones de lectores.

De manear que, si bien su casa se ha convertido en polvo, como las viejas residencias, las fuentes y los patios de los antiguos habitantes del planeta rojo que él mismo imaginó en sus Crónicas Marcianas...




...se han salvado, -esperemos que para siempre-, sus papeles, sus ideas y sus cuentos. No está de más recordar en este momento el título de una de sus últimas novelas:  




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