jueves, 8 de enero de 2015

885 km. sin nadie al volante


Para demostrar la factibilidad de los autos autónomos, Audi decidió hacer una jugada fuerte este año: dejó que su modelo A7 se manejara a sí mismo desde Silicon Valley hasta el CES (Consumer Electronics Show) 2015 en Las Vegas, Nevada.

La unidad recorrió 885 kilómetros en condiciones normales. Es decir, llegó manejando entre el tráfico y por autopistas comunes. El auto tiene computadoras a bordo que le permiten integrar toda la información de lo que ocurre a sus alrededores y actuar en consecuencia: es capaz de cambiar de carril, adelantarse a otros autos, y aumentar y bajar la velocidad para mantener la distancia con otros vehículos, todo esto de manera automática.

El auto iba tripulado, por las dudas, con un piloto capaz de tomar el volante en caso de emergencia. Pero a lo largo de todo el trayecto esto no fue necesario. El auto salió y llegó a destino sin que mediara intervención humana.

"Jack", como lo llaman cariñosamente sus fabricantes, es un Audi A7 común, pero equipado con scanners laser y varios "cerebros electrónicos".

Es una tecnología similar a la que está desarrollando Google, que tiene su propio proyecto de vehículos autónomos.

Los vehículos autónomos utilizan lasers para reconocer su entorno
y planear rutas a seguir
Todo indica que la industria automotriz está acercándose a un cambio enorme. Que estos autos logren este grado de manejo autónomo es realmente asombroso, sobre todo porque lo logran sin tomar contacto con los demás autos. Aún en estas condiciones, los sistemas de navegación parecen bastante seguros.

Imaginemos, entonces, lo que ocurrirá cuando más y más fabricantes comiencen a incorporar estos avances. Los autos comenzarán a comunicarse entre sí, lo cual significa que además de su capacidad ya existente de reconocer lo que ocurre a su alrededor, podrán cooperar "en línea".

Así el tráfico, hoy el resultado emergente de decisiones individuales desconectadas, se convertirá en una gran nube colectiva que podrá reaccionar como un todo, a la manera de las colonias de hormigas o abejas, para lograr propósitos específicos.

De esta manera, será mucho más fácil terminar con los congestionamientos o aglomeraciones, y resultará también factible permitirle a vehículos médicos, de salvataje o rescate que se abran paso en situaciones de emergencia.

En el futuro no tan lejano, creo que muy poca gente manejará como lo hace hoy. Alguna gente seguirá haciéndolo, seguramente, del mismo modo que todavía hay gente a la que le gusta andar a caballo. Pero de igual modo que hoy no está permitido andar a trote de potro por una autopista, el manejo individual estará seguramente limitado a pistas dedicadas, zonas despobladas u otros ámbitos especiales. Se volverá, quizá, un hobby, como lo es hoy el esquí o volar en ala delta.


1 comentario :

  1. Dios mio!!! Dónde iremos a parar, la tecnología avanza. Y el ser humano,¿avanza o retrocede?

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