martes, 9 de diciembre de 2014

Los peligros de la traducción automática

Los sistemas informáticos de traducción automática pueden resultar una bendición o una maldición, dependiendo del caso. Y es que todo poder conlleva una gran responsabilidad... 

Delegar por completo una traducción puede ser peligroso. Sobre todo si el idioma de destino resulta completamente indescifrable para quien la encarga. Este fue el caso del dueño de un restaurant en Beijing, China, que decidió recurrir a un traductor automático para traducir el nombre de su negocio del chino mandarín al inglés.

Evidentemente, desconocía por completo el idioma de destino. De manera que cuando el traductor automático le respondió con este mensaje "TRANSLATE SERVER ERROR" ("error del servidor de traducción"), no supo interpretarlo como lo que era: un mensaje de error. Creyó, por el contrario, que esa era la traducción al inglés que había solicitado. Y copió fielmente ese texto (que él no entendió más de lo que nosotros entenderíamos un mensaje de error en chino), en la marquesina de su negocio.  
¿El resultado? El célebre restaurant de Beijing llamado "TRANSLATE SERVER ERROR"


Y su correspondiente placa de bronce en la entrada:


 Hay casos análogos. Por ejemplo, una cafetería que ostenta en su fachada otro mensaje de error "excepción no controlada"



Y para terminar, la que es acaso la cereza del postre, la librería de usados llamada "404 error":


404 es el código de error del protocolo de la web (HTTP) que indica que el navegador no ha logrado obtener la página que el usuario ha pedido.  Evidentemente, ese día su proveedor de internet había tenido un mal día y no logró comunicarse con Google Translate.

Esto me recuerda un caso inverso. Hace unos años entre a la cafetería de una estación de servicio. El chico que atendía tenía tatuado en el brazo una palabra escrita en el silabario japonés (hiragana). Lo leí con cierta curiosidad, que pasó a sorpresa cuando me di cuenta que deletreaba un tremendo insulto en castellano (el tatuador había utilizado el silabario hiragana para transcribir fonéticamente una mala palabra en castellano) . Le dije: "¿Vos sabés lo que dice ahí?". Me respondió: "Sí... mi nombre en japonés." No quise desengañarlo.



1 comentario :

  1. Buena noche, estimado. Me has hecho reír, lo que no es poco, dado que el clima y la espantosa actualidad, me tienen muyyyy deprimida. Puse en el traductor de google; en el cual no confío mucho; dos insultos en español y este fue el resultado: ろくでなし----クソ野郎. Tal vez uno de ellos, es el tatuaje del chico de la cafetería. Muchas gracias!!!

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