martes, 15 de abril de 2014

COMPUTADORA, ¿PUEDES VER MIS SUEÑOS?

Quiero referirme aquí a dos proyectos que por sus consecuencias potenciales son entre asombrosos y espeluznantes. Científicos de la Universidad de Berkeley han conseguido leer la mente de voluntarios utilizando sistemas de resonancia magnética.

Han logrado así que las computadoras "vean" las imágenes visuales que los participantes del experimento tienen en sus mentes. En la universidad de Yale hay un proyecto similar en marcha.

 El resultado, en ambos casos, es aún imperfecto y borroso, pero de todos modos realmente impresionante: claramente puede distinguirse lo que el sujeto está viendo, no a través de una cámara, sino accediendo directamente a las imágenes de su mente a partir de su actividad cerebral. 

Estos nuevos lectores electrónicos de imágenes mentales sin duda mejorarán con el tiempo. Abrirán así las puertas a situaciones hasta ahora inimaginables, como que las computadoras puedan percibir y grabar, en un futuro no muy lejano, nuestras memorias visuales y nuestros sueños.

Algún día, lo que hoy llamamos "telepatía" dejará quizá de ser ciencia ficción para convertirse en un recurso más de nuestros sistemas electrónicos.






El experimento de Yale:
Arriba, las caras que le fueron mostradas a los voluntarios
Abajo, lo que "vio" la computadora accediendo al cerebro.

2 comentarios :

  1. Cuando leo este tipo de noticias, recuerdo siempre aquel aviso de los filósofos clásicos: compórtate siempre en soledad como si estuvieras entre extraños. Dentro de poco vamos a quedar más desfasados que la flota de los corsarios. Con cada uno de estos impresionantes avances tecnológicos me planteo si nosotros no estaremos siendo objeto de estudio de inteligencias superiores o, en su defecto, del ser humano futuro, mucho mejor preparado que nosotros. Del segundo puedo esperar cierta piedad por nuestras limitaciones y porque, obviamente, sin nosotros tal vez no puedan existir ellos (nunca se sabe, igual sí). Ahora bien, sabe Dios para qué nos querrán las primeras, esas supuestas inteligencias extraterrestres mucho más sofisticadas que nuestra civilización. En cualquier caso, aunque la comunicación con éstas fuera un espejismo, estaría encantado de que respondieran a algunas de nuestras eternas preguntas; por ejemplo, cuál es el sentido de la vida. A falta de una respuesta válida, supongo que servirá la más sensata que podamos imaginar: el sentido de la vida será el que queramos darle y nos deje vivir tranquilos. Para todos los que nos hacemos este tipo de preguntas con cierta frecuencia y tenemos una imaginación de gatillo fácil es difícil reprimir el vuelo de la fantasía. No obstante, aunque nos fascine este progreso científico, la idea de que una máquina pueda registrar mi intimidad mental me parece que tiene más de terrorífico que de esperanzador y, solo por eso, me parece ciertamente un retroceso (lo mismo que la energía nuclear cuando cae en manos equivocadas o se abandona a la buena de Dios). ¿Para qué seguir avanzando en ese terreno que, a la vista está, sólo nos va a traer dolor? Supongo que muchos verán aplicaciones médicas de indudable valor, y me parece muy bien; sin embargo, también hay que valorar qué sucedería si esta herramienta cae en manos de un dictador. H.G. Wells, creo recordar, planteó este motivo en una de sus novelas: una raza superior que controla mentalmente los impulsos de otra raza inferior de la que se valen. Unos son esclavos, los otros no parecen muy felices. Estos juguetitos inocentes pueden oscurecer el futuro de la humanidad. La parte buena es que también sirven de abono para soñar con la llegada de un redentor.

    Un saludo desde España,
    Otro lector anónimo

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  2. Me gusta como se ven las imágenes proyectadas en la computadora. Muy esquemáticas, nada perfectas. ¿Será que así pensamos? Muy parecido a lo que consideraba Aristóteles sobre el asunto.

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