martes, 1 de abril de 2014

Baxter, el robot amigable

Rodney Brooks, quien fue profesor del MIT y creó la empresa IRobot que diseñó la aspiradora autónoma Roomba, viene dirigiendo sus esfuerzos a mejorar los robots industriales.

Hasta hace poco los robots industriales eran máquinas torpes, complejas y hasta peligrosas. Para darles tareas nuevas hacía falta un equipo de ingenieros que se ocupara de programarlas en lenguajes específicos para cada robot; dada la fuerza que los robots son capaces de aplicar, se los instalaba detrás de rejas para que las personas se mantuvieran lejos (lamentablemente ha habido varios casos en que robots fabriles aplastaron o lastimaron a las personas que trabajaban cerca de ellos).

Brooks decidió romper con todo eso y crear un robot amigable, sensible, expresivo y extremadamente simple de utilizar. Su compañía más reciente, RETHINK ROBOTICS, creó a Baxter, que representa una verdadera revolución por varios factores.
  • Baxter es un robot inteligente que aprende del ejemplo. No hace falta programarlo, ni que un grupo de especialistas le diga exactamente qué hacer. Para entrenarlo en nuevas tareas, se le muestra qué es lo que tiene que hacer tomando sus "brazos" y "manos" y haciéndolo ejecutar la labor en cuestión. Luego de eso, Baxter es capaz de ejecutarla por sí mismo y de manera repetida

  • Es expresivo: para saber qué estaba pasando por el "cerebro" de los antiguos robots era necesario observar señales de diagnóstico o conectarlos a una PC. Baxter tiene una pantalla con ojos que señalan qué está observando en cada momento y qué "siente" al respecto. Si se le está enseñando y no comprende qué se le quiere decir, esto se notará inmediatamente.


  • Es versátil, fácil de expandir y actualizar. RETHINK ROBOTICS ha lanzado una plataforma de desarrollo para que cualquier desarrollador que tenga interés pueda mejorar las habilidades de Baxter
  • Es adaptable: Baxter tiene sensores extremadamente sensibles que lo hacen detenerse inmediatamente cada vez que detecta que ha rozado siquiera a una persona. Al menor contacto limita inmediatamente su fuerza. Detecta obstáculos y variaciones en su entorno


  • Su precio, en comparación a los robots industriales existentes, es extremadamente razonable para cualquier fábrica de tamaño considerable del mundo desarrollado: cuesta US$25.000 ya configurado y listo para instalar y utilizar. 



Actualmente hay varios millones de robots que trabajan en fábricas de todo el mundo. De manera que la creación de un robot industrial no es una novedad. Lo que sí representa un quiebre es la facilidad de uso e integración de Baxter en sistemas ya existentes. "La robótica" - explica Brooks - " ha logrado crear robots de una velocidad y precisión sobrehumanas. Lo que nos ha resultado mucho más difícil es inventar robots actúen como nosotros, en otras palabras, que sean capaces de comprender y adaptarse a su entorno."

Baxter representa, sin duda, un avance hacia esa meta.

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