sábado, 29 de marzo de 2014

Sobre los clásicos





"Clásico no es un libro que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad." -Jorge Luis Borges

Estos días estuve trabajando junto al decano de una casa de estudios en el diseño de los programas de varias materias. Una de nuestras tares fue compilar bibliografías. Para esto elegimos libros "clásicos", que -consideramos- ningún estudiante debería dejar de leer. Así elegimos obras de (entre otros) Aristóteles, Platón, Rousseau, Stuart Mill, Dante Alighieri, Geoffrey Chaucer, Shakespeare, Thomas Hobbes, Descartes, Cervantes, Kant, Goethe y Kafka. Y ahí me dí cuenta que nuestra lista terminaba en el siglo XX. Eso no me gustó nada. Ya sé que es demasiado temprano para considerar "clásico" o integrante de cualquier canon de lectura a libros publicados en los últimos años... Por definición, un clásico es un libro que ha pasado una prueba de años, o mejor aún, de siglos o milenios. Hablar de clásicos recientes resulta, por lo tanto, una contradicción en términos. Pero eso no es excusa para que una lista bibliográfica se detenga en 1920.

¿Cómo seleccionar entonces libros importantes de épocas más cercanas? Bueno, una manera de hacer esto es extender nuestro criterio, convirtiendo la función de selección de una binaria (uno = "es clásico" o cero = "no es clásico") a una continua que devuelva un rango probabilístico. Esta es una generalización que no cambia el valor de la función para libros ya juzgados con el (más restrictivo) criterio anterior: los libros que ya han pasado el test del tiempo mantienen un valor de "ser clásicos" de 1 (100%) - su vigencia ya ha sido comprobada. En tanto que a los libros más recientes les podemos asignar un porcentual de probabilidad (lo admito: arbitrario y subjetivo) de que vayan a convertirse en clásicos en el futuro

Otro criterio de selección consiste en elegir libros que hayan contribuido a redefinir nuestra visión del mundo. Entre éstos están, creo yo, las obras de Chomsky, Bradbury, Steven Pinker, Asimov, Carl Sagan y Arthur Clarke.

Salvada así la función de selección, me puse a pensar qué libros agregaría yo a esa lista hipotética de futuros clásicos. Aquí van un par de ejemplos:


Cosmos: un viaje personal, de Carl Sagan


Este libro está basado en el documental COSMOS de 1980, escrito y producido por Sagan y su esposa Ann Druyan. COSMOS recorre el trayecto de la vida y la consciencia humana, e intenta definir tanto nuestro lugar en el espacio y el tiempo, como nuestro futuro en el universo. Para dar un pantallazo de su contenido, prefiero listar los títulos de cada uno de sus 13 capítulos; cada uno de ellos es de por sí un poema: 

  1. En la orilla del océano cósmico
  2. Una voz en la fuga cósmica
  3. La armonía de los mundos
  4. Cielo e infierno
  5. Blues de un planeta rojo
  6. Historias de viajeros
  7. El espinazo de la noche
  8. Viajes a través del espacio y el tiempo
  9. La vida de las estrellas
  10. El filo de la eternidad
  11. La persistencia de la memoria
  12. Enciclopedia galáctica
  13. ¿Quién habla en nombre de la tierra?

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Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle, de Douglas Hofstadter

Este es un libro sencillamente EXTRAORDINARIO, y no puedo recomendarlo lo suficiente. Eso sí: no es un texto de lectura simple, pero las recompensas son enormes. Definirlo resulta igualmente elusivo: podemos decir que es un ensayo filosófico-matemático acerca del origen y la naturaleza de consciencia, inspirado y basado en la intersección de las respectivas obras del matemático Kurt Gödel, el artista M. C. Escher y el músico Johann Sebastian Bach. 


En palabras de Hofstadter: "Me di cuenta de que Gödel, Escher y Bach eran como sombras que proyectaba en diversas direcciones un solo objeto sólido, central y esencial. Quise reconstruir ese objeto central, y este libro fue el resultado."

"GEB"- agrega- "es un mi intento personal de explicar cómo los seres animados pueden emerger de la materia inanimada. ¿Qué significa ser uno mismo, y cómo puede un uno mismo surgir de cosas tan faltas de ser como una piedra o un charco?"






1 comentario :

  1. Si el tiempo es el encargado de fijar un canon, podemos decir que nosotros somos quienes decidimos acerca de la posteridad de nuestros contemporáneos hasta que nos suceda la siguiente generación, que tendrá los suyos. En ese sentido, clásico será aquel texto que nos acompañará hasta la muerte, bien porque volvemos a él con frecuencia, bien porque el recuerdo de su lectura perdura en nuestra memoria. Clásico será, pues, toda obra que nos haya marcado en algún momento de nuestra vida. Ese "intracanon" puede no corresponderse con el que fijarán los siglos venideros, pero para entonces ninguno de nosotros estará y no creo que nos importe que difiera del nuestro. En esa lista personal yo incluiré algún libro de la colección Barco de Vapor, las novelitas de Christine Nöstlinger (Intercambio con un inglés), Angela-Sommer Bodenburg (El pequeño vampiro) y la inolvidable serie de El pequeño Nicolás. No deben faltar algunos cómics: los de Astérix y Obélix, Superlópez y Garfield. Más adelante, Tabucchi, por supuesto. Creo que Borges y Bradbury ya han dejado su huella. Incluiría a un dramaturgo español: Buero Vallejo, sin duda nadie que lo haya leído olvidará la intensidad de sus obras. Hay muchos más, sin embargo uno vuelve siempre al puñado de obras que lo han marcado. En algún sitio leí que los libros que nos van a tocar el corazón suelen leerse durante la juventud. No en vano mi lista pertenece a la infancia y a la juventud.

    Un saludo,
    Rafael

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