sábado, 29 de marzo de 2014

Fuentes neuronales de toda razón y justicia



Investigadores de la universidad de Chicago diseñaron un experimento para detectar qué partes del cerebro están relacionadas con el sentido de la justicia. Utilizando test y evaluaciones, seleccionaron primero a un grupo de participantes que demostraran más sensibilidad que el promedio ante situaciones de justicia o injusticia. Luego utilizaron un equipo de resonancia magnética para analizar la actividad cerebral de los mismos al presentarles distintas situaciones en las que se trataba con compasión o crueldad a una persona (como, por ejemplo, alguien que le daba una limosna a un mendigo u otra que lo maltrataba).


“Nuestro objetivo fue examinar el correlato cerebral de la percepción de justicia en distintas personas con el fin de entender mejor el rol de las emociones en los juicios morales“, explicó Jean Decety, profesor de psicología y psiquiatría, quien lideró la investigación.

Al analizar los resultados, se llevaron una gran sorpresa: Decety y sus colegas comprobaron que las áreas del cerebro que más se activaban no tenían que ver con las emociones o la empatía, sino con el razonamiento abstracto. La sensibilidad para la justicia y ecuanimidad no parece estar basada, concluyeron, en emociones, sino en procesos cognitivos de razonamiento. 

En otras palabras: aquellas personas que demuestran tener un fuerte sentido de la justicia parecen estar realizando cálculos mentales abstractos y complejos para determinar lo correcto o no de cada acción, y la severidad o mérito de las mismas. Las emociones no parecen, por lo tanto, ser las rectoras de los juicios morales; por el contrario, el deseo de justicia parece ser el resultado de toda una serie de razonamientos basados en cómputos mentales y juicios abstractos de valor.


Véase: The Good, the Bad, and the Just: Justice Sensitivity Predicts Neural Response during Moral Evaluation of Actions Performed by Others. Yoder, Keith and Jean Decety.  The Journal of Neuroscience, 19 March 2014, 34(12): 4161-4166; doi: 10.1523/JNEUROSCI.4648-13.2014


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