martes, 3 de septiembre de 2013

Un gran roble ha caído: Seamus Heaney (1939-2013)

Seamus Heaney, el gran poeta irlandés.

El 30 de Agosto pasado falleció Seamus Heaney, uno de los mejores poetas del mundo,, ganador del premio nobel de literatura de 1995.

Pocos días antes de la muerte de Seamus, un amigo en común le había comentado acerca de mis investigaciones sobre la lápida de Borges y el mensaje final tallado en ella, en inglés antiguo: "and ne forhtedon na", "y que no temieran". Seamus estaba fascinado con el tema, y cuando me enteré de su muerte, yo me encontraba estaba alistando un ejemplar de mi libro sobre la lápida de Borges, Siete guerreros nortumbrios, para enviárselo.

"Un gran roble ha caído"

Me conmovieron por todo esto singularmente las palabras de Theo Dorgan, quien dijo -correctamente- que todos esperábamos que Seamus viviera mucho más, dada la fuerza de su mente y su vigor y salud. Y resumió la partida del poeta con estas palabrasí: "Un gran roble ha caído. Muchas personas se refugiaban en la amplitud de las hojas y la luz y la sombra del roble que fue Seamus. Su obra expandió nuestra idea de lo que la poesía es y de lo que puede llegar a ser."

Recordé entonces el poema de Dylan Thomas, "Un roble";

THE OAK
Fierce colors fled about the branches,
Enveloping the ragged leaves unseen and strewn.

Hazardous reflections dipped in evening
Hover, making the forest fluctuantly vague.


Something austere hides, something uncertain

Beneath the deep bark calls and makes quiet music.

Dylan  Thomas (1914 – 1953), poeta galés
EL ROBLE (traducción de yours truly)

Colores feroces huyeron por las ramas
Envolviendo a las viejas hojas invisibles aquí y allá


Peligrosos reflejos teñidos de atardecer

rondan el bosque, volviéndolo fluctuante y difuso

Algo austero, algo incierto, yace bajo esa
honda corteza y nos invoca con melodía silenciosa 

Pensé asimismo en algo muy curioso. Al despedirlo y hacer su elegía, uno de sus hijos de Seamus dijo que las últimas palabras de su padre fueron las que éste le envió  a su esposa por su teléfono celular desde su cama en el hospital: "NOLI TIMERE", "No temas".


Me pareció muy extraño que las palabras finales de un poeta irlandés que escribió sobre tantas cosas inmutables y antiguas, hubieran sido transmitidas por un teléfono celular.

Asimismo, me llamó profundamente la atención el hecho de que esas palabras finales de Seamus Heaney "NOLI TIMERE", "No temas", son muy similares a las que aparecen talladas en la tumba de Jorge Luis Borges: "And ne forhtedon na", "... y que no temieran".



La frase en la tumba de Borges y el mensaje final de Seamus proceden de fuentes muy distintas, pero su significado es casi idéntico. La inscripción que figura en la lápida de Borges proviene de un poema bélico anglosajón, "La batalla de Maldon", que conmemora un combate entre sajones y vikingos ocurrido en el año 991. Las últimas palabras de Seamus vienen de un versículo de la Biblia: Mateo 14:27, en el que los discípulos se asustan al ver una figura que se aproxima sobre el mar, pero ésta resulta ser Jesus, quien les dice:  "¡Tened ánimo; soy yo, no temáis!". Me pregunto si Seamus era consciente de la gravedad de su situación, y de algún modo se conectó con este texto final de Borges al enviar ese mensaje, o si esto fue pura casualidad, y un extraño azar del destino hizo que Borges y Seamus hayan quedado hermanados en sus respectivos textos finales, en esas frases silenciosas y últimas. La ambiguedad e incertidumbre que estas dos posibilidades generan, y la imposibilidad de  decidirse por una u otra, les hubieran fascinado, yo creo, a ambos


No hay comentarios. :

Publicar un comentario